Los que, como yo, han nacido en la década de los 70 tenemos la tendencia a pensar que la Monarquía en España es sinónimo de estabilidad política y prosperidad. Esto, sin duda, se debe a la excelente labor que, al frente de la Jefatura del Estado, ha llevado a cabo el actual Rey Juan Carlos I. No menos cierto es que, desde los sectores monárquicos de este país, se nos ha inculcado esta idea junto con la de que la República es sinónimo de caos e inestabilidad.
No obstante, se debe afirmar que esto no es toda la verdad. Un ejemplo de ello es el nefasto reinado de Alfonso XIII, abuelo del actual rey y último monarca antes de D. Juan Carlos. El reinado de este Borbón se caracterizó por:
1) Estar plagado de Golpes de Estado, algunos de ellos apoyados por el propio Alfonso XIII (hay que recordar que la Dictadura de Primo de Ribera se desarrolló durante su reinado, eliminiando el orden constitucional que había hasta entonces)
2) Mantener una estúpida guerra colonial en la que murieron miles de españoles, simplemente para favorecer la carrera militar de los llamados oficiales africanistas. (recordar la matanza de Ab-del-Krim)
3) No aprovechar el impulso económico e industrial que pudo suponer la llegada de capitales desde europa durante la I Guerra Mundial.
4) No hacer nada por mejorar las condiciones de los agricultores españoles que vivían en condiciones de extrema pobreza, gracias al régimen feudal que regulaba su relación con la aristocracia ignorante de la época.
5) Abandonar el país a su suerte tras perder unas elecciones municipales que él mismo promovió pensando que iban a ganar las fuerzas monárquicas, pensando en un futuro apaño de las provinciales y la de las Cortes Generales.
Así, con este abandono en un momento de gran inestabilidad creada por su ineptitud, condenó al régimen entrante a nacer en unas condiciones sociales y económicas extremamente volátiles y peligrosas, sentando las bases de la nefasta historia española que le sucedió.
Por tanto, a la hora de valorar la practicidad de la Monarquía para España conviene pensar que el futuro rey no tiene por que ser como el actual, puede salir a su bisabuelo.
Salud y ......!