Como va siendo habitual en los últimos meses, mis jornadas se hacen eternas. Me levanto a las 6.30 de la mañana y, después de una dura jornada, emprendo el camino de regreso a casa en torno a las 22.00. En el coche, escuchando la radio, cansado y aturdido por el denso tráfico, empiezo a sentirme bien. Vuelvo al hogar, dónde sé que todo será agradable. Una charla, un café con leche: el descanso del cariño mutuo y la sensación de bienestar del que se siente a gusto consigo mismo y con su pareja. Gracias a eso, puedo levantarme al día siguiente. GRACIAS.
[...] la vuelta a casa, ya he realizado el examen que me estaba amargando la existencia (en realidad se trata de una oposición para entrar de funcionario de carrera: es que no me apetece seguir con este ritmo de contratos: 5 en 3,5 años) Pues bie [...]
ricardo — 11-01-2006 13:50:37
Fizban — 12-01-2006 08:47:18
ricardo — 12-01-2006 10:08:05
venti — 12-01-2006 10:36:38