Desde que surgió la polémica de la modificación del Plan Hidrológico Nacional (PHN), muchas burradas se han dicho de la desalación en este país. Desde que se va a regar con sal la huerta levantina hasta que se van a cargar el ya maltrecho Mediterráneo. Desde la perspectiva que me da el trabajo que realizo, siempre me ha parecido que esas afirmaciones debían partir, o bien del completo desconocimiento, o bien de una estúpida politización del asunto. En Canarias, la desalación es una fuente imprescindible de agua tanto para la agricultura como para el abasto público. De hecho, aquí no sólo las construye la iniciativa pública sino que existen unas 200 desaladoras de iniciativa privada. Además, existe una buena prensa para este tipo de infraestructuras, es decir, se acoge como noticia positiva que un ayuntamiento, Cabildo u otra institución decida instalar una.
Buceando en internet para el segundo examen que me espera, me encontré con los siguientes datos sobre la desalación en las islas. Destaco los siguientes:
Fizban — 29-01-2006 02:50:45
ricardo — 30-01-2006 09:24:34