Es evidente que, tras la entrada de España en la CE en 1986, el sector agrario del país se ha ido debilitando ya que se ve limitado por distintos factores:
1.Fuertes restricciones productivas, impuestas a través de las OCM de los distintos productos
2.Competencia de países con mayor productividad que la nuestra (esos odiosos alemanes…)
3.Escasez de recursos hídricos (tanto en cantidad como en calidad)
4.Envejecimiento de la población activa en el sector (y es que los jóvenes se dedican sólo a tomar pastillas y comer bacalao de ese…)
5.Desmoralización del sector por los escasos éxitos de la Selección Nacional de Fútbol
En el caso de Canarias, la crisis se agrava debido a:
1.Falta de Superficie Agraria Útil
2.El aumento de la presión urbanística y de la densidad de la población que generan una disminución de la ya escasa superficie agrícola y el incremento de los precios de los terrenos aptos para la actividad (todo “er” mundo quiere tener un chalet adobado)
3.La difícil orografía y el tamaño de las explotaciones, que provocan dificultades para la mecanización y elevan los costes.
4.El elevado precio del agua de riego.
5.La disminución y el envejecimiento de la población rural, con una acusada dificultad para el relevo generacional (debe ser que el agricultor canario se reproducen poco)
6.Orografía adversa (vamos, unas pendientes de cagarse)
7.Imposibilidad para crear una economía de escala (1/5000, por ejemplo)
8.Lejanía de los mercados europeos (porque son ellos los que están lejos de nosotros ¿eh?)
9.Fraccionamiento del mercado local.
10.Que el Himno de Canarias sea una nana infantil (eso atolondra a cualquiera)
Todo ello ha llevado al agricultor canario a ir adaptándose a las situaciones pasando por diversos monocultivos predominantes. Ahora, tras la eliminación de barreras para la entrada de banano sudamericano en la UE, han hecho verdadero alarde de ingenio descubriendo un fantástico cultivo alternativo: EL FLAMENCO BAJO INVERNADERO.
