Este fin de semana me ha tocado cumplir con Hacienda y realizar la declaración de la renta 2005. A pesar de que estoy muy contento con el resultado de la misma (cuanto más ganas, menos pagas tal y como debe ser en un país de Centro Liberal Reformista como el nuestro), me ha sorprendido un hecho tremendamente discriminatorio. Se trata de la inexistencia de una casilla para donar el 0,52% de mis impuestos para el sostenimiento de la Nueva Iglesia de Doraemon el Milagrero (N.I.D.M.) Sin embargo, parece que este porcentaje sí se puede ceder a una antigua iglesia cuya creencia se basa en el convencimiento de que un carpintero de hace unos dos mil y pico años era hijo del dios tribal de los judíos y fue condenado a muerte por agitación revolucionaria (parece que después resucitó y ascendió al cielo). Además, sostienen que su madre fue virgen y tuvo una asunción al cielo después de muerta (no confundir "ascención", acción voluntaria, con "asución", acción realizada de forma pasiva por causas externas) No entiendo el porqué este relato, a todas luces inverosímil, les resulta a estos rojos y masones más veraz que el hecho de que un gato cósmico del siglo XXIV haya viajado en el tiempo para realizar milagros en nuestros días.
Desde aquí hago un llamamiento para que unamos nuestros esfuerzos para acabar con esta discriminación. No pedimos que le quiten la asignación a esa extraña iglesia, pedimos la homologación de nuestros derechos como fieles de la N.I.D.M.
Vespinoza — 26-06-2006 14:11:29
Cibernesto — 27-06-2006 18:49:12